jueves, 16 de diciembre de 2010

Curso Básico de Tejido Crochet (1º Parte)

Si ya estás decidida/o a aprender a tejer crochet y tienes los materiales necesarios (hilo y ganchillo del número adecuado al hilado) entonces, debes aprender los puntos básico y su representación en los esquemas para que puedas entender los patrones.



El primer punto es la cadeneta/punto cadena o punto al aire;  se representa con un óvalo o círculo. Pasos:
1.-Pasar la hebra 2 veces (2 lazadas) alrededor de la aguja, como lo muestra la imagen. Tomar la segunda lazada con el gancho de la aguja.
2.-Pasar la aguja por dentro de la primera lazadas, sujetando con la mano contraria a la aguja la base del tejido. Así se obtiene la primera cadeneta.
3.-Al repetir el paso 2 seguirás realizando cadenetas. 








Punto bajo, se representa con una cruz o una equis (x). Cuando se trabaja con este punto tanto en círculo como en pasadas de ida y vuelta, se debe iniciar con una cadeneta para dar la altura. Pasos:




1.-Clavar el ganchillo en el punto donde corresponda, extraer una hebra.



2.-Teniendo 2 hebras sobre el ganchillo, tomar otra hebra.


3.-Pasar la hebra tomada dentro de las 2 anteriores.


lunes, 13 de diciembre de 2010

Curso Básico de Tejido Crochet (Introducción)

Tejer no es una actividad única para abuelitas o viejitas. El tejido es un arte que pueden realizarlo personas de diferentes edades y hacerlo tanto como un pasatiempo como una actividad económica; hasta puede convertirse en una terapia contra el stress. Ha ido cambiando durante las épocas, cada día es más utilizado y hasta diseñadores famosos lo están empleando en sus colecciones, como por ejemplo: Catherine Malandrino y Oscar de la Renta, por mencionar algunos.
No importa si eres diestro o zurdo (como es mi caso) con paciencia y deseos de aprender cualquiera puede hacerlo. Para ello, te recomiendo que empieces a realizar proyectos sencillos y pequeños, de lo contrario perderás rápidamente el interés.
Hay diferentes tipos de tejido: telar, macramé, a dos agujas, a cuatro agujas, a una aguja (croché, crochet o ganchillo) entre otros.
Los materiales a emplear en el tejido crochet, se determinan dependiendo de la labor, por eso puedes usar desde los más fino hilos hasta las lanas más gruesas; y las agujas que pueden ser plásticas o metálicas tienen en la punta un "gancho" con el que se agarra el hilo para tejer. Los ganchillos o agujar para tejer crochet tienen una numeración que indica su grosor. Para saber cuál es la aguja adecuada, puedes leer la etiqueta del hilo o preguntar en la tienda donde lo compres; la mayoría de las revistas con patrones dicen el grosor del hilo y el número de la aguja.
Al aprender algunos puntos básicos puedes combinarlos y realizar infinidad de trabajos, no solamente tapetes para tu casa sino también ropa, bolsos, accesorios para el cabello, lencería para la cocina, para el baño y para la cama, en fin, la imaginación es el límite.

lunes, 29 de noviembre de 2010

CANELONES DE ACELGA


Ingredientes:
*Salsa de tomate.
*Pasta para canelones, masa para pasticho o panqueques.
*Queso parmesano.
*Para el Relleno:
     Un manojo de acelga.
     1 cebolla.
     2 dientes de ajo.
     Queso para rallar o ricota (a gusto).
     2 Huevo.
     Nuez moscada (a gusto).
     Sal (a gusto).
Preparación del relleno: Coloca en un sartén la cebolla y los ajos picados, hasta que se marchiten. Luego coloca la acelga picada: primero los tallos, deja que se marchite y continua con la hoja. Cuando todo esté  listo ralla nuez moscada y agrega el queso o ricota y los huevos previamente batidos. Mezcla bien todo, cocina un rato y luego deja enfriar.

Preparación de los canelones: Para armarlos puedes comprar la pasta para canelones, hacer panqueques o en mi caso usé la masa para pasticho. Para ello, herví agua con sal, coloqué los rectángulos de masa uno a uno y los cociné hasta que estuvieran flexibles. Los saqué, puse suficiente relleno en el centro de la masa y luego crucé la masa formando el canelón, es muy fácil. Ubica los canelones en un molde, agrega salsa de tomate y queso parmesano. Llévalo al horno para gratinar. Buen provecho!!!

lunes, 22 de noviembre de 2010

Rosas de Irlanda



Materiales: aguja de ganchillo o crochet del grosor adecuado al hilado que vas a emplear. Hilo del color y la textura que desees.

Ejecución:
1º Vuelta. Hacer una anilla con el hilo. Tejer una cad. Y un p.b. dentro de la anilla, tres cad y un p.b. formando un arco, repetir hasta tener seis arcos, cerrar con un punto raso.
2º Vuelta. Una cad. Luego dentro del arco *un p.b. tres p.a. y un p.b. Repetir desde* en cada arco. Cerrar con un punto raso.
3º Vuelta. Realizar un p.b. clavado por detrás de la labor, rodeando el p.b. correspondiente en la vuelta anterior, tejer cuatro cad. Y repetir hasta formar nuevamente seis arcos que deben estar debajo de los anteriores.
4º Vuelta. Una cad. Tejer dentro del arco: un p.b. dos p.a. un p.a.d. dos p.a. y un p.b. repetir esto en cada arco.
5º Vuelta. Nuevamente formar los seis arcos en la parte posterior de la labor como se explica en la 3º vuelta, cada arco debe tener cinco cad.
6º Vuelta. Una cad. Tejer dentro de cada arco: un p.b. dos p.a. dos p.a.d. dos p.a. y un p.b. cerrar con un punto raso.
Detalle final: coloca una perla/cuenta/piedra de fantasía en el centro de la flor para decorar.
Variaciones:
a) Puedes aumentar o disminuir la cantidad de vueltas con pétalos según tus gustos o necesidades.
b) Puedes usar diferentes colores de hilo en una misma rosa para que cada vuelta pétalo tenga un color diferente, ejemplo amarillo claro y luego amarillo más oscuro, terminando con naranja.
c) Puedes combinar hilos con diferentes texturas para crear otros efectos, así como lo observas en las fotos.
Usos:
Esta simple flor tejida puedes usarla en diferentes manualidades, por ejemplo: en un cintillo elástico, con una peineta o con un gancho para usar en el cabello; también con un alfiler de cabeza para usar como prendedor; si lo prefieres puedes coserlo directamente a una blusa que quieras decorar y cualquier otro uso que creas conveniente, la imaginación es el límite. Atrévete!!!

miércoles, 25 de agosto de 2010

LA GUERRA DE LOS KILOS

Bajar de peso se ha convertido en la obsesión de muchas personas. La televisión nos condiciona al presentar mujeres sumamente delgadas, casi piel y huesos; y a hombres con cuerpos extremadamente definidos sin un gramo de grasa extra ¿Cómo lo logran? Inyecciones, pastillas, operaciones… de todo…
Por otra parte, las tiendas con ropa bonita, a la moda, sólo tienen tallas para esos prototipos presentados en TV. Pero en realidad, si das una vuelta por la ciudad y miras a la gente que camina, te das cuenta que la mayoría no pertenece a ese modelo que nos están vendiendo. Entonces, en una época llena de niñas anoréxicas o bulímicas, de propagandas con aparatos, cremas y pastillas que prometen maravillas ¿Qué hacer? ¿Qué es lo normal?
Después de haber visitado endocrinólogos, nutricionistas, homeópatas, naturistas, masajistas, gimnasios… en fin, “casi” de todo y sin haber conseguido mi peso ideal he asumido una postura frente a este problema, que hasta el momento ha funcionado. He aquí mi top ten:
1º Investiga cuál es tu peso ideal, ayúdate de un profesional de la medicina, que pueda decirte la verdad, tomando en cuenta tu edad, estatura y contextura. Dejar a un lado los modelos que nos presenta la publicidad, debemos ser realistas con nuestro cuerpo.
2º Deja de pesarte a cada rato, sólo hace que se alteren los nervios. Es mejor fijarse una meta, cómo por ejemplo alguna prenda de vestir que no nos queda o usar cierta talla. Esa meta servirá de estímulo para alcanzar el peso ideal.
3º Olvídate de las dietas de moda, más bien, lee sobre la alimentación, la combinación de los alimentos, las cantidades adecuadas que debemos comer y busca siempre la salud. Asume la dieta como el estilo de vida que llevarás por el resto de tu vida, no un método pasajero para bajar de peso. Prohibir los alimentos que te gustan sólo traerán ansiedad y a la larga perderás la batalla, es mejor comerlos en cantidades moderadas sólo de vez en cuando.
4º Si un día te pasas de la raya (comes en exceso o algo inadecuado) no significa que has perdido toda la batalla. Ese mismo día continúa con tu régimen alimenticio. Aprende a perdonarte.
6º Realiza alguna actividad física de tu agrado. Caminar, nadar, hacer deportes, bailoterapia, entre otros. El ejercicio físico es importante para conservar una buena salud e indispensable en la pérdida de peso, pero eso no significa que debes hacer ejercicios como si fueras un atleta de alto rendimiento. Es mejor empezar poco a poco e ir incrementando la actividad a medida que obtienes mayor resistencia. También puedes cambiar o alternar las actividades para que no sean monótonas y no termines abandonando.
7º Busca amig@s que sean tu grupo de apoyo. Pueden escribirse o hablar sobre los logros o problemas presentados, hacer ejercicios en grupo, compartir información sobre salud y nutrición. Es importante rodearse de personas positivas y comprometidas con la causa, de lo contrario, puedes ir directo al fracaso.
8º Fíjate multas. Cada vez que hagas algo incorrecto múltate con cierta cantidad de dinero la cual destinarás a algún fin benéfico. Esto hará que seas más consciente de lo que haces y tengas un mayor control.
9º Prémiate. Cuando alcances alguna submeta, puedes darte algún regalo como un masaje relajante o una prenda de vestir nueva, una salida de fin de semana a algún lugar que deseas, un cambio de look o cualquier cosa que te estimule a seguir bajando de peso.
10º Deja todos tus kilos extras en las manos de Dios. Las Sagradas Escrituras dicen que “nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo”, por lo tanto, el sobrepeso no es un problema nuestro sino de Dios. Habla con Él de todo corazón y decide entregar todo. Cada día pídele que te lleve a la meta y verás que obtendrás la victoria.
Aunque aún no he llegado a mi meta, no me preocupo; miro hacia atrás y sonrío por lo que he logrado hasta ahora. Poco a poco se obtienen los mejores resultados. La segunda parte te la contaré cuando diga: VICTORIA!!!!

lunes, 19 de julio de 2010

Sigo soltera ¿y?...

Atrás quedaron los años de infancia, si, aquellos en los que nos regalaban muñecas para jugar a la mamá, o tal vez una cocina con todos los accesorios, para ir “practicando”; unos años en los que veíamos a las chicas más grandes hablar de los novios o de los chicos que les gustaban, todo aquello un complot (de la vida, tal vez!!!) para prepararnos a lo que supuestamente es lo “normal”.
Pasaron los años de conocer chicos, salir y disfrutar sin preocuparse por nada, ¿quién iba a pensar en el matrimonio? No, para nada!!! Era el momento para estudiar, ó ¿alguna pensaba en eso? Puede que si, vi a más de una apurarse, dicen que, mejor pájaro en mano que cien volando.
Luego, pasaron los años, llegaron los treinta y las amigas: unas casadas, otras divorciadas, en pareja, hasta las madres solteras y … yo, con aquella marca sobre la frente que claramente todos pueden leer “SOLTERA”, como si eso significara una enfermedad terrible. Todos se preocupan por encontrar la cura, otros por saber la causa. No significa que odie el matrimonio, tampoco que no piense en casarme jamás, es sólo que no he encontrado a la persona ideal para mi, un complemento, aquella que haga clic, pero que después siga sonando aunque pase el tiempo y juntos construyamos nuestra melodía.
De aquellos que quieren encontrar la “cura a mi enfermedad” hay una gran variedad:
Primero están las señoras de la iglesia que me anotan en sus listas de oraciones (y se los agradezco) pero que creen que Dios sólo tiene una respuesta: el matrimonio.
Siguen los oftalmólogos, que ven a cualquier espécimen y creen que ya, está listo… ¿qué tienen en la cabeza? las cosas no funcionan así.
Luego están los cibernéticos, aquellos que me cuentan la historia de la prima de la amiga de su vecina que conoció por internet al hombre “perfecto”, joven, guapo, inteligente, preparado, con independencia económica y todas las maravillas que puedas desear y aunque vive al otro lado del mundo, la buscó, se casaron y fueron felices para siempre, pero, en realidad no la conocen ni saben si es verdad.
También están los viejos rabo verde, que creen que soy un ser desamparado y que ellos pueden hacerme el “favor”.
Y ¿qué decir de las científicas? Ya han investigado “todo”, en realidad no importa que me quede soltera, la solución es tener un hijo, si, para no estar sola, entonces sacan su lista de inseminación artificial(1) , adopción(2) y en último caso contratar a “alguien” que me ayude y no reclame la paternidad. Pero no piensan en el niño, que en una actitud egoísta se le quitaría el derecho de tener un padre, una familia.
De los que se preocupan por conocer la causa, están, los que piensan que soy linda y no entienden la razón por la cual no me he casado, pero junto a ellos siempre hay uno que dice que estoy gorda, que tengo que bajar de peso para que me quieran; también están los que creen que soy muy exigente, no me lo dicen pero lo comentan a mis espaldas, piensan que al llegar a los veinte tenía que agarrar cualquier “cosa”, no importa si ahora estuviera divorciada o con un matrimonio hecho pedazos, lo importante era salir de la soltería.
De todo esto, yo me pregunto, ¿quién está “enfermo”? ¿ellos o yo? Tal vez en su caso las cosas funcionaron de ese modo, la mayoría tiene buenas intenciones con sus sugerencias, pero convierten la vida en una búsqueda constante de alguien que firme y vaya al altar para que sea aceptable, ¿acaso la vida sólo sirve de ese modo?
Para todas aquellas que como yo están solteras y han pasado los treinta (yo tengo 35 y no me siento mal por ello) quiero decirles y decirme a mi misma que la vida es un regalo de Dios para disfrutar, para hacer las cosas que nos gustan y que hay que aprovechar cada momento. Si llega ese compañero, debe ser aquel que “nos valore tal como somos”, como lo dijo Mark Darcil (Colin Firth) en la película El Diario de Bridget Jones(3) basada en la novela de Helen Fielding. Y si no llega, podemos seguir viviendo, trabajando, viajando y cumpliendo todos los sueños que nos hemos planteado, sin dejar que nadie nos baje la autoestima ni permitir que se nos vayan los años sentadas llorando por lo que no pudo ser.
Por último, a todos los casados, divorciados, de novios, con pareja, en fin, a todos aquellos “preocupados” por las solteras, quiero decirles que vivan sus vidas y que si realmente se preocupan por nosotras, se pongan en nuestro lugar antes de hablar, respeten nuestro estado civil y sean felices.
(1)http://www.lainseminacionartificial.com/
(2)http://es.wikipedia.org/wiki/Adopci%C3%B3n
(3)http://es.wikipedia.org/wiki/El_diario_de_Bridget_Jones