miércoles, 25 de agosto de 2010

LA GUERRA DE LOS KILOS

Bajar de peso se ha convertido en la obsesión de muchas personas. La televisión nos condiciona al presentar mujeres sumamente delgadas, casi piel y huesos; y a hombres con cuerpos extremadamente definidos sin un gramo de grasa extra ¿Cómo lo logran? Inyecciones, pastillas, operaciones… de todo…
Por otra parte, las tiendas con ropa bonita, a la moda, sólo tienen tallas para esos prototipos presentados en TV. Pero en realidad, si das una vuelta por la ciudad y miras a la gente que camina, te das cuenta que la mayoría no pertenece a ese modelo que nos están vendiendo. Entonces, en una época llena de niñas anoréxicas o bulímicas, de propagandas con aparatos, cremas y pastillas que prometen maravillas ¿Qué hacer? ¿Qué es lo normal?
Después de haber visitado endocrinólogos, nutricionistas, homeópatas, naturistas, masajistas, gimnasios… en fin, “casi” de todo y sin haber conseguido mi peso ideal he asumido una postura frente a este problema, que hasta el momento ha funcionado. He aquí mi top ten:
1º Investiga cuál es tu peso ideal, ayúdate de un profesional de la medicina, que pueda decirte la verdad, tomando en cuenta tu edad, estatura y contextura. Dejar a un lado los modelos que nos presenta la publicidad, debemos ser realistas con nuestro cuerpo.
2º Deja de pesarte a cada rato, sólo hace que se alteren los nervios. Es mejor fijarse una meta, cómo por ejemplo alguna prenda de vestir que no nos queda o usar cierta talla. Esa meta servirá de estímulo para alcanzar el peso ideal.
3º Olvídate de las dietas de moda, más bien, lee sobre la alimentación, la combinación de los alimentos, las cantidades adecuadas que debemos comer y busca siempre la salud. Asume la dieta como el estilo de vida que llevarás por el resto de tu vida, no un método pasajero para bajar de peso. Prohibir los alimentos que te gustan sólo traerán ansiedad y a la larga perderás la batalla, es mejor comerlos en cantidades moderadas sólo de vez en cuando.
4º Si un día te pasas de la raya (comes en exceso o algo inadecuado) no significa que has perdido toda la batalla. Ese mismo día continúa con tu régimen alimenticio. Aprende a perdonarte.
6º Realiza alguna actividad física de tu agrado. Caminar, nadar, hacer deportes, bailoterapia, entre otros. El ejercicio físico es importante para conservar una buena salud e indispensable en la pérdida de peso, pero eso no significa que debes hacer ejercicios como si fueras un atleta de alto rendimiento. Es mejor empezar poco a poco e ir incrementando la actividad a medida que obtienes mayor resistencia. También puedes cambiar o alternar las actividades para que no sean monótonas y no termines abandonando.
7º Busca amig@s que sean tu grupo de apoyo. Pueden escribirse o hablar sobre los logros o problemas presentados, hacer ejercicios en grupo, compartir información sobre salud y nutrición. Es importante rodearse de personas positivas y comprometidas con la causa, de lo contrario, puedes ir directo al fracaso.
8º Fíjate multas. Cada vez que hagas algo incorrecto múltate con cierta cantidad de dinero la cual destinarás a algún fin benéfico. Esto hará que seas más consciente de lo que haces y tengas un mayor control.
9º Prémiate. Cuando alcances alguna submeta, puedes darte algún regalo como un masaje relajante o una prenda de vestir nueva, una salida de fin de semana a algún lugar que deseas, un cambio de look o cualquier cosa que te estimule a seguir bajando de peso.
10º Deja todos tus kilos extras en las manos de Dios. Las Sagradas Escrituras dicen que “nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo”, por lo tanto, el sobrepeso no es un problema nuestro sino de Dios. Habla con Él de todo corazón y decide entregar todo. Cada día pídele que te lleve a la meta y verás que obtendrás la victoria.
Aunque aún no he llegado a mi meta, no me preocupo; miro hacia atrás y sonrío por lo que he logrado hasta ahora. Poco a poco se obtienen los mejores resultados. La segunda parte te la contaré cuando diga: VICTORIA!!!!